La formación de una catarata es una complicación frecuente en los pacientes con uveítis. Generalmente se debe a la inflamación y/o al uso crónico de esteroides.  La incidencia de catarata por uveítis en el adulto varía de un 57% en pacientes con pars planitis a un 78% en uveítis heterocrómica de Fuchs.  Cuando la catarata llega a un grado de opacidad suficiente en el cual afecta a la demanda visual del paciente la cirugía está indicada, pero siempre y cuando la inflamación intraocular se encuentre completamente controlada al menos por dos meses antes de la cirugía. Por otra parte, los pacientes con catarata secundaria a uveítis que no presentan inflamación controlada, pueden ser operados solo si cumplen con alguna de las siguientes condiciones.

 

 

Suscríbase para leer el artículo completo